Sistema de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS)

Sistema de monitoreo de presión de neumáticos

Tyre Pressure Monitoring System (TPMS)

Desde el 1 de noviembre de 2014, todos los coches nuevos deben tener  un sistema electrónico para supervisar la presión de los neumáticos en coches y furgonetas. La nueva normativa relativa al TPMS especifica que el sistema es obligatorio para los coches que reciban nuevas matrículas a partir del 1 de noviembre de 2014.

¿Cómo debe actuar el TPMS?

El TPMS supervisa la presión de los neumáticos y emite una señal de alerta cuando es demasiado baja, mediante un piloto indicador en el cuadro de instrumentos del vehículo quedándose encendido hasta volver a corregir las presiones.

¿A qué velocidad se activa?

La velocidad a la que debe activarse el TPMS es a partir de los 40 Km/h y debe funcionar correctamente hasta la máxima  velocidad del vehículo. Si la presión de los neumáticos es un 20% inferior al valor recomendado o menos de 1.5 bares el TPMS debe emitir una alerta en el plazo de una hora . Una fuga importante debe detectarse en un plazo de diez minutos.

¿Cómo transmite el TPMS esta alerta hacia el cuadro de instrumentos del vehículo?

Actualmente  existe dos técnicas diferentes para registrar la presión de los neumáticos de forma electrónica. Se denomina TPMS directo o indirecto. En la mayoría de los casos los sistemas hacen uso de sensores situados en las llantas es el llamado TPMS directo. Algunos fabricantes de coches emplean el sensor TPMS en el ABS/ESP para detectar las diferencias de velocidad entre las ruedas, provocadas por la baja presión de los neumáticos, éste es el llamado TPMS indirecto.

¿Cuál es mejor?

Un sensor TPMS directo está  constituido por el aparato electrónico que funciona con una batería herméticamente instalada que puede tener una vida útil de 3 a 6 años, además de tener una válvula de goma o metal que son propensos a daño o deterioro  por envejecimiento. De cualquier manera tenemos que tener presente que la batería no se puede cambiar cuando se agote y es necesario el cambio del sensor completo. La parte buena es que ya existen sensores del mercado secundario más económicos que los originales aunque se necesita un equipo adecuado para instalarlos en el coche.Un sensor TPMS indirecto no tiene ningún tipo de mantenimiento por lo tanto es mas difícil que se estropee, la parte negativa podríamos decir que es menos preciso.

Hay que tener muy en cuenta

En muchos vehículos después de corregir las presiones, después de un cambio de ruedas o de cruzar las ruedas de atrás hacia adelante es necesario volver a reinicializar el sistema TPMS. Habrá más de 12 millones de coches con TPMS en Europa a finales del 2015. Aproximadamente el 65% de ellos funcionarán con el sistema de sensores directos. Los talleres especializados en neumáticos tienen que estar preparados con los conocimientos técnicos para afrontar y beneficiarse de esta nueva tecnología.


«Una gota de agua perfora la roca, no por su fuerza, sino por su constancia»


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